12 May 2026

En el marco de un programa de formación de la Asociación Argentina de Sommeliers, Trivento recibió a Yamila Jorge, recientemente graduada de la EAS, para una experiencia inmersiva que abarcó todas las etapas del proceso vitivinícola.

Desde la cosecha hasta la botella, conocer el vino implica mucho más que degustarlo. Con esa premisa, Trivento abrió sus viñedos, su bodega y sus equipos técnicos a Yamila Jorge, sommelier recientemente graduada de la Escuela Argentina de Sommeliers (EAS), quien realizó una pasantía enfocada en comprender el proceso vitivinícola desde su origen.

La iniciativa se enmarca en un programa de formación profesional de la Asociación Argentina de Sommeliers y refleja una práctica cada vez más necesaria en el sector: acercar a quienes se forman en el servicio del vino a la realidad productiva, técnica y humana que hay detrás de cada etiqueta.

Con una base académica centrada en el servicio, la comunicación y la gestión del vino, la experiencia permitió a Yamila profundizar su desarrollo profesional a través del contacto directo con el viñedo, la bodega y los equipos de trabajo.

 

“Esta experiencia me permitió comprender una vitivinicultura donde la tecnología, la sustentabilidad y la innovación se integran de manera coherente, sostenidas por un equipo comprometido y en constante diálogo interdisciplinario.”
Yamila Jorge, sommelier

Un recorrido por el origen

La experiencia comenzó en un viñedo centenario de Malbec en Luján de Cuyo, donde Yamila participó de la cosecha manual y pudo observar de cerca el manejo del viñedo y las decisiones que se toman en el momento clave de la vendimia.

 

 

El recorrido continuó en la bodega de Maipú. Allí, junto a la enóloga Magdalena Viani, exploró tanques en fermentación, degustó mostos y vinos en distintas etapas de elaboración y colaboró en tareas técnicas como mediciones y ajustes enológicos, incorporando una mirada práctica sobre el trabajo diario en bodega.

En Casa Drummond, acompañada por la enóloga Marisol Pérez, profundizó en el seguimiento de los mostos y realizó degustaciones que abarcaron desde el mosto en fermentación hasta el Malbec D.O.C. ya embotellado, completando una visión integral del proceso productivo.

 

Del laboratorio al viñedo

El laboratorio fue otra de las instancias clave de la pasantía. De la mano de Carolina Chirino, Yamila se introdujo en los procesos de análisis y control, participando en mediciones de azúcares y otros parámetros fundamentales para la toma de decisiones enológicas.

La experiencia se completó en el viñedo, junto al equipo agrícola. Acompañada por los agrónomos Matías Arjona, Valentino Palazzo y Pedro Bonoris, recorrió distintas fincas, reconoció la diversidad de suelos y el comportamiento de las vides, y conoció desde el interior el funcionamiento de una cosechadora mecánica.

 

Compartir conocimiento, construir futuro

Para Trivento, este tipo de iniciativas forman parte de una mirada de largo plazo: acompañar la formación de nuevos profesionales y fortalecer el vínculo entre el conocimiento técnico y la práctica cotidiana.

La vitivinicultura argentina se proyecta a partir de estos intercambios, donde la apertura, el aprendizaje compartido y la experiencia directa permiten seguir construyendo identidad y calidad en cada vino.