04 Nov 2026
Para Nacho Molina, la cocina empezó mucho antes de convertirse en una profesión. Entre los fuegos de su casa, junto a su padre y su abuela, descubrió el placer de preparar una comida para otros. A los 18 años decidió estudiar gastronomía y transformó esa pasión familiar en un camino profesional que lo llevó a conocer distintas cocinas y culturas.
Sin embargo, hubo algo que siempre lo hizo volver a Mendoza. Entre viajes y experiencias, entendió que la riqueza de su lugar de origen estaba en la diversidad de ingredientes que ofrece cada estación y en la posibilidad de construir una identidad culinaria propia a partir de ellos.
Hoy, con 25 años de trayectoria, está al frente de Los Vientos, el restaurante de Bodega Trivento, donde desarrolla una propuesta basada en productos de temporada, sabores locales y platos pensados para dialogar con los vinos de la bodega.
Inspiración cuyana
Viajar le permitió ampliar su mirada y también reconocer aquello que distingue a Mendoza. El ritmo de las estaciones y la variedad de ingredientes disponibles durante todo el año terminaron por definir su cocina.
"La versatilidad de ingredientes durante todo el año hizo que definiera la cocina que hoy hago: una cocina basada en la materia prima y en su estacionalidad."
Nacho Molina, chef Restaurante Los Vientos
Pimientos, aceite de oliva, carnes, papas de Uspallata y Ugarteche y vegetales de estación forman parte de una despensa que inspira constantemente nuevas combinaciones. Para Molina, cada temporada representa una oportunidad para reinterpretar esos sabores y llevarlos a la mesa respetando su origen y frescura.
Más que seguir tendencias, su búsqueda consiste en trabajar con aquello que ofrece cada momento del año. Esa mirada le permite construir una propuesta en permanente evolución, conectada con el paisaje y la producción local.

Cuando la cocina se encuentra con el vino
Trabajar dentro de una bodega sumó una dimensión diferente a su recorrido profesional. En Los Vientos, el vino no aparece únicamente al final de la experiencia: forma parte del proceso creativo desde el inicio.
Nacho desarrolla cada plato y luego trabaja junto al equipo enológico para explorar combinaciones posibles. En ocasiones, un pequeño ajuste en un ingrediente, una cocción o una textura alcanza para encontrar el equilibrio entre plato y vino.
Si bien la propuesta contempla combinaciones pensadas especialmente para cada etiqueta, también deja espacio para la exploración personal. La experiencia busca que cada visitante descubra los maridajes que más disfruta y construya su propio recorrido.
Los sabores de cada temporada
La carta de Los Vientos cambia con el año y refleja la dinámica de los ciclos naturales. Ingredientes de cercanía, recetas inspiradas en la tradición gastronómica argentina y una mirada contemporánea conviven en una propuesta que también incluye opciones vegetarianas y libres de gluten.

Para Molina, conocer el origen de cada ingrediente es tan importante como dominar la técnica necesaria para trabajarlo. Por eso, busca intervenir lo justo y permitir que cada elemento conserve su identidad.
A través de cada plato, el chef intenta contar algo más que una receta: compartir los sabores, historias y costumbres que forman parte de la cultura gastronómica argentina.
Porque, después de 25 años de carrera, sigue encontrando sentido en aquello que lo acercó por primera vez a la cocina: el placer de cocinar para otros. En Los Vientos, esa vocación toma forma en una propuesta que encuentra inspiración en Mendoza, en los productos de cada estación y en el diálogo permanente entre cocina y vino.
Los Vientos abre al mediodía de miércoles a lunes. Las reservas pueden realizarse en www.trivento.com o al +54 9 261 662 0046.