17 Feb 2026

La bodega avanza en su compromiso hacia la neutralidad de carbono en 2040 con la reducción del peso de la botella en su línea Trivento Reserve.

En un nuevo paso hacia una vitivinicultura más responsable, Trivento adopta, a partir de la cosecha 2025, botellas un 18% más livianas para su línea Trivento Reserve, el vino argentino más vendido en el mundo según IWSR Drinks Market Analysis. Esta acción concreta reduce significativamente la huella de carbono y alinea a la empresa a los estándares internacionales de sostenibilidad. 

 

 

Un cambio tangible con impacto real

La reducción de peso es una decisión estratégica. En la industria del vino, la fabricación y el transporte de botellas representan uno de los principales focos de emisiones. A través del cálculo de su huella de carbono, Trivento demuestra que disminuir el peso del envase es una de las acciones más efectivas para reducir el impacto total.

La línea Trivento Reserve pasará a utilizar botellas con 90 gramos menos de vidrio, permitiendo reducir 2000 toneladas de CO₂, equivalente a detener 1000 autos durante un año. Este avance se inscribe directamente en el objetivo global de la bodega de alcanzar la neutralidad de carbono en 2040.

 

“Seguimos acercándonos a esa meta con decisiones concretas, que están dentro de nuestra capacidad de gestión y que generan un impacto medible.”
Mercedes Álvarez, gerente de Sustentabilidad

 

Alineados a los estándares internacionales

La iniciativa responde además a los lineamientos de la Sustainable Wine Roundtable (SWR), organización internacional con sede en el Reino Unido que impulsa acciones colectivas en la cadena de valor del vino. Entre sus recomendaciones se destaca alcanzar, para 2026, un peso promedio de botella que contribuya a una reducción significativa de las emisiones globales del sector.

Al adoptar botellas más livianas, Trivento se posiciona entre las bodegas que lideran la transición hacia envases más sostenibles a nivel mundial. 

 

El consumo consciente es un cambio cultural

La transición hacia botellas más livianas no solo implica un rediseño técnico, también impulsa un cambio cultural que invita a repensar hábitos de consumo y producción. Elegir envases con menor impacto ambiental requiere información, conciencia y diálogo. 

Cada botella más liviana es una invitación a repensar la manera de consumir, entendiendo que la multiplicación de pequeñas decisiones genera grandes transformaciones.